Las noches son oscuras, pero la de ayer fue una noche negra en serio. Paliza, baile, robo, no hay verbo que describa la diferencia que hubo ayer entre un equipo y otro.
El equipo A, con Juli, Daniel, Petra, Leizza, Lolo, Ramo y Mauro, se tomó revancha de la semana pasada ganándole por 10 goles aproximadamente al equipo B de Adrián, el amigo de Cardo, Cardo, Seba, Rubén, Pancho y Beto.
Desde un primer momento la superioridad fue clara. A pocos minutos de transcurrido el encuentro el A se encontraba con 4 goles de diferencia mientras el B todavía estaba preparándose para sacar. El 4 a 1, con el gol de descuento, alimentó falsas ilusiones en el B, que no pudo volver a concretar en toda la noche.
Leizza y Mauro fueron impasables abajo. El Muro se complementaba con el ex defensor del equipo B, quien ésta jornada no tuvo inconvenientes en “venderse” contra sus ex compañeros. Fue el mismo Mauro quien impidió un sin fin de jugadas riesgosas que evitaron algún gol mas para descontar. En el medio Petra con su pico y pala iba y venía marcaba y se proyectaba. Lolo por la derecha marcaba en mitad de cancha y aparecía fantasmagóricamente por detrás de la defensa rival siendo el apoyo apropiado para el ataque. Ramo también fue decisivo en el ataque porque demostró su calidad en cada intervención y fue incontenible cuando se puso a manejar la pelota por debajo.
Daniel marcó los tiempos del equipo, encontraba huecos y metía pases concretos, cuando veía que la pelota no salía limpia jugaba para atrás e iba a buscarla para arrancar la jugada de nuevo. Además estuvo rápido para la marca y proyección.
Juli fue jugador de equipo, atómico a la hora de encarar rivales en los últimos metros y pensante a la hora de bajar a buscarla y complementarse con Dani y Ramo.
En el B todo fue desconcierto. El equipo no encontraba la forma de contener al rival ni de embocarla en el arco contrario. Adrián y el amigo de Cardo fueron quienes mas intentaron, Pancho colaboró mucho en tratar de defender y atacar, Rubén fue el que intentó bancar todo abajo, tuvo que bailar con la más fea, ya que a veces estaba rodeado de 3 adversarios. Beto no encontró el lugar donde hacer la diferencia, por momentos estaba abajo por momentos arriba pero siempre bloqueado por la sobra de Lolo que no lo liberaba para desplegar su magia (¿?).
Seba fue solo un rejunte de buenas intenciones, no le salió una, no encontró donde ubicarse, y fue absorbido por los defensores rivales.
Cardo sigue con los botines cambiados. Anda de mala racha el bombardero uruguayo, algunos culpan a la noche y a las mujeres. De ese intratable numero 9 que la metía hasta con el paladar a este Cardo que no tiene suerte con el arco. Mas que peleado, Cardo anda en juicio oral y público con el gol. Son rachas que se acabarán y cuando acaben, ¡agárrense!
¿La semana que viene habrá revancha?